Cuando «no tiene sentido»… tiene sentido

Últimamente escucho cada vez más la expresión «no tiene sentido», pero en un uso que, paradójicamente, no tiene sentido para mí.
Siempre entendí que algo “no tiene sentido” cuando carece de lógica o coherencia, pero ahora la oigo aplicada a cosas extraordinarias: un gol espectacular, una jugada brillante, una canción que emociona.
Y, claro, me quedo pensando: ¿cómo puede ser que algo tan bueno “no tenga sentido”? Poco a poco he ido integrando que el idioma cambia en la actualidad a una gran velocidad gracias a las autopistas de las NNTT, y que a veces lo hace con una ironía casi poética. En este caso, «no tiene sentido» ha pasado de significar “absurdo” a significar “tan bueno que desafía la razón”.
Es una exageración afectiva, una forma de decir que algo es tan increíble que no se puede explicar con palabras. Una jugada “sin sentido” es, en realidad, una jugada fuera de toda lógica humana.
Imagino que el cambio viene del inglés coloquial —de frases como “that makes no sense” o “that’s insane”—, que nos inunda de semántica constantemente, pero lo que más me llama la atención es cómo el español las ha hecho suyas, con su propio tono emocional, con su riqueza, sonoridad y colorido propios. Ya no se trata solo de traducir: es una manera de hablar que rompe las reglas para subrayar la emoción.
Y, al fin y al cabo, eso tiene todo el sentido del mundo.

Si, supongo que podriamos decir que el lenguaje busca algo novedoso que llame mas la atención que expresiones ya muy usadas y oídas. Hemos pasado de «maravilloso» a «increible» a «no tiene sentido»… Es una hipotesis 😉