Altas Capacidades. Galicia está de enhorabuena
En el campo de acción político-administrativo de las altas capacidades intelectuales existen poderosos mecanismos de frenada de cualquier avance basado en la investigación, en la legislación o en el simple sentido común.
Por un lado, políticos con una visión cortoplacista que desprecian cualquier iniciativa que no les aporte votos directos, algo que un colectivo que no activa ningún tipo de pena o compasión (ni la necesita por otro lado) no va a nunca a proporcionar.
Por otro lado, profesionales escasa o nulamente formados que manejan tantas excusas como mitos sobre este colectivo.
Y por todos los lados, una sociedad que sospecha sistemáticamente de todo talento que no sea artístico o deportivo, con unos medios de comunicación que en lugar de desmontar estereotipos los anclan con más fuerza, incluso cuando utilizan el humor para dar una noticia de calado como la que anima esta entrada.
El pasado sábado se publicaba esta fantástica noticia para nuestros amigos gallegos, que llevan años luchando por equipararse a otras comunidades autónomas como la andaluza y lograr tener algo que por derecho les corresponde: un plan de atención sistemático que aflore todo el talento que subsiste en las aulas.
Educación ultima el protocolo de altas capacidades intelectuales, que en breve estará a la disposición de la comunidad educativa
La Consellería de Educación está ultimando el Protocolo para la Atención Educativa al Alumnado con Altas Capacidades Intelectuales, un documento que en breve estará a la disposición de toda la comunidad educativa. Así lo anunció esta mañana a conselleira Carmen Pomar, durante la clausura del II Congreso Internacional de Educación, Educa 2019, que durante tres días congregó en Santiago a expertos nacionales e internacionales para el intercambio de conocimiento y experiencias didácticas entre docentes.
Carmen Pomar destacó que la puesta en marcha de este Protocolo responde a los objetivos del Decreto 229/2011, de atención a la diversidad, que convirtió Galicia en pionera en este campo y que ?cambió el concepto de atención a la diversidad, dejando atrás la idea de discapacidad como un concepto negativo para contemplar una realidad más amplia?.
Segundo explicó la conselleira, el alumnado con altas capacidades constituye un grupo heterogéneo en el que alcanza su personalidad, desarrollo social, emocional y cognitivo, lo que requiere de respuestas educativas idóneas que le permita desarrollar al máximo su potencial y, sobre todo, ?abordar esa diversidad desde una propuesta inclusiva?.
Carmen Pomar desgranó las líneas básicas de este documento, que parte de la definición de conceptos como las altas capacidades intelectuales (diferenciando precocidade intelectual, talento y superdotación intelectual) o la doble excepcionalidad (en la que juntan altas capacidades intelectuales con necesidades específicas de apoyo educativo); la identificación de este alumnado, y la intervención educativa idónea la cada caso.
Este Protocolo de altas capacidades se sumará a otros cómo lo de Atención Educativa al Alumnado con Discapacidad Auditiva presentado esta semana, y otros que ya tienen más recorrido como lo de Trastorno por Déficit de Atención y Hiperactividad, el trastorno del espectro autista, o lo de atención educativa domiciliaria, entre otros.
Todos estos protocolos buscan proporcionar la atención educativa más ajustada la cada una de las situaciones, y avanzar en un clima escolar positivo y respetuoso con todo el alumnado, y de forma más específica, con aquel que presenta más dificultades, una línea por la que la Consellería de Educación va a seguir apostando.
Sin embargo, pocos días después se publicó en La Opinion de A Coruña una viñeta que ha provocado un enorme malestar en las familias de ASAC (la asociación gallega de apoyo a las altas capacidades) por dar a entender de modo poco sutil que este paso ha sido posible gracias a la «amistad» de la Consejera con este colectivo, usando un personaje icónico que tampoco ayuda a desmitificar la imagn irreal que maneja la sociedad sobre esta compleja realidad.

Personalmente considero que el humor ácido nos salva de muchas cosas en esta vida, pero entiendo también el sentimiento de estas familias que llevan años chocando contra muros visibles e invisibles sin ver avances. Y cuando ven el final del túnel encuentran este tipo de insinuaciones que, desde luego, no son de ayuda. Sobre todo porque leyendo la noticia uno advierte fácilmente que no es el único protocolo que se va a poner en marcha.
Juzguen ustedes mismos.
