El fascinante mundo interior

Qué poco nos conocemos y con qué poquito ánimo salimos de nuestra zona de confort existencial. Vivimos centrados y, en ocasiones, secuestrados por nuestra superficie vital: trabajo, familia, amigos, conocidos, relaciones sociales, etc. La superficie ontológica nos absorbe de tal modo que no hay modo sosegado de liberarse de ese yugo aunque sea en breves momentos dispersados a lo largo de nuestra vida. Es tal su poder que nuestra mente realiza ímprobos esfuerzos por protegerla de todos los peligros que la puedan acechar, sean reales o imaginados. Y desde ese prisma lo único que nos queda es cultivar relaciones superficiales con más o menos fortuna. La presión es tan grande que acabamos sucumbiendo sin remedio… o casi. Aún quedan ligeros reductos de esperanza, pero necesitamos salir de esa cárcel para darnos cuenta.

En cuanto rascamos la superficie de nuestro ser descubrimos un enorme océano lleno de paisajes fascinantes. Fascinante no es solo lo bello, lo ordenado o lo pacífico; también resulta fascinante lo grotesco, lo caótico o lo turbulento. La fascinación trasciende los elementos «positivos» de la realidad.

El océano interior es tan fascinante como atemorizante cuando lo observamos desde la superficie de la introspección, que es esa inspección hacia adentro que se realiza con protectores. Como bucear con escafandra y no sentir la frescura ni el poder de la naturaleza acuática en la que nos hemos zambullido.

Preferimos la intelectualización a la experimentación. Las ideas a las sensaciones. Los marcos a los campos. La seguridad a la libertad. El hacer o el parecer al ser. La cosmética a la gimnasia. Lo fugaz a lo eterno. Lo simple a lo complejo. La lente a la visión. Las certezas a la incertidumbre. El ruido al silencio. El movimiento a la contemplación.

Por suerte, siempre hay locos dispuestos a desafiar el poder de la superficie y adentrarse en su fascinante mundo interior, ajenos a las voces que les alertan del peligro de «perderse». Y cuando esos locos conectan, se abren experiencias únicas, inigualables, inimaginables, inmarcesibles e inenarrables. Hay que vivirlas en directo, disfrutarlas duren lo que duren, y agradecer a la vida el tener la posibilidad de haber buceado sin escafandras. Cuando lo logras, ya nada es igual.

Últimamente ando muy metido en este asunto y he tenido la suerte de conocer a unas cuantas locas personas que también han probado las frescas aguas de su interior sin el pánico superficial que las lleve a la orilla de inmediato. Y en el futuro me gustaría conocer más personas así, porque lo más importante que tenemos está justo ahí, por debajo de todo el ruido superficial que no nos deja ver dónde está lo relevante. Personas locas no sobran en este mundo y generalmente no te las encuentras en tu día a día.

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4 comentarios

  1. En mi experiencia he visto que en el momento que sales de la rutina, de tu vida, y te pierdes siguiendo tu propio instinto, ya sea en otro país, otra cultura, en la naturaleza, un viaje en tren… aparecen en el camino esas personitas tan especiales que te acompañan en ese periplo personal.

    También es importante tener un cierto equilibrio personal para poder escuchar tu voz interior que te guiará por tu camino, para saber cual tomar, el de la derecha, el de la izquierda o simplemente pararte.

  2. Me llamo Carmen Fdz-Matinot Pessini. Tengo 58 años y vivo en Madrid, donde nací. A los 54 años me hicieron el diagnóstico de autismo nivel 1 y altas capacidades. Con un TOC erroneo, diagnosticado hace 30 años. Me diagnosticaron disléxia, disgrafía y discalculia a los 25 años. Nací Autista no hablante, con agnosia visual, auditiva y prosopagnosia. Me puse manos a la obra desde niña y pude resolver algunas de estas dificultades y mejorar otras. Yo soy de esas personas que nací adulta y siendo muy pequeña sabía muchísimas cosas, sin que nadie me las hubiera enseñado. Tambien nací con muchos deficit de neurodesarrollo, debido a que mi madre tenía una enfermedad venerea. Yo no tengo la bacteria infecciosa que produce esta enfermedad y como desde niña investigué la manera de desarrollar lo que no tenía desarrollado en mi cerebro, inventé la manera de desarrollarlo y aunque no he podido estudiar, si tengo una vida normal, he conseguido diversos trabajos y me desenvuelvo correctamente tanto en lo social, como en cualquier area de la vida cotidiana sin que nadie note que tengo las dificultades que he descrito anteriormente. Tengo cierta habilidad para la música. Ahora estoy empezando a trabajar la lectura comprensiva, porque no entiendo lo que leo y la memoria.

    No obstante, necesitaría hablar con alguien que me entendiera, porque a la hora de continuar con mi desarrollo, me están surgiendo varios interrogantes. Aunque lo que más me preocupa es que tal como me he construido como persona, ya no veo la manera de seguir adaptandome a los demás. Vivo de acuerdo con otros conceptos y he educado mis instintos para que me beneficien, lo que hace que el hablar el lenguaje convencional para encajar en la sociedad se me haga muy tedioso.

    Les escribo para preguntarles si ustedes me podrían ayudar.

    Podrían indicarme, por favor, como penerme en contacto con ustedes. Mi número de teléfono es: 620589321

    Muchas gracias

    Un cordial saludo

    Carmen Fdz-Matinot Pessini

    1. Hola Carmen, en estos momentos creo que uno de los lugares donde puedes conectar con otras personas que te entiendan es la red Redaci. Para eso debes escribirles un email a info@redaci.es y ahí te presentas brevemente -un texto similar a este si quieres- y te dan paso a la comunidad.

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