No es no

NO es el límite de mis derechos. Si no respetas mis límites no me respetas a mí.
Cuando invado ese territorio sin tu consentimiento estoy ejerciendo violencia.
El ser humano es a veces muy laxo con esta regla mínima. No solo no la respeta sino que le molesta recibir ese aviso. Respetar derechos incluye hacerlo con los demás, no solo exigir que lo hagan contigo.
La libertad de uno termina cuando empieza la libertad del otro. En caso contrario, hablamos de libertinaje.
La convivencia es posible cuando se entienden, comparten y respetan estas cuestiones básicas.
Es muy simple:
No es no

Totalmente de acuerdo J. Luis, expresar nuestras opiniones y sentimientos adecuadamente y saber defenderlos sin menoscabo de la de las demás personas son claves para el desarrollo de unas relaciones interpersonales sanas. Es importante tomar conciencia de su importancia y entrenar esas habilidades sociales menos perfeccionadas.
Sí, es un equilibrio difícil, y más si no se trabaja desde todas las esferas sociales.